MINIMIAM. UN UNIVERSO GASTRONOMICO.

"Las almas grandes tienen muy en cuenta las cosas pequeñas". ( Jose María Escrivá de Balaguer).

La japonesa Akiko Ida y el francés Pierre Javele son una pareja de fotógrafos que forman “Minimiam” un universo gastronómico en el que se desenvuelven pequeños personajes creando un mundo imaginario pero con escenas muy reales donde se reproducen, situaciones de la vida cotidiana, con un realismo impresionante, utilizando para ello, los alimentos corrientes de nuestra casa y unos pequeños muñecos a manera de personas.

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Observando cada foto podemos comprobar que estos diminutos seres habitantes de un mundo alimentario tan especial, realizan labores muy curiosas. Pequeños obreros que retiran pepitas de una sandia, como si de molestas piedras se trataran, un diminuto jardinero que recorta un supuesto césped que cubre un kiwi, un equipo de pintores que trabajan sobre setas o un planeta imaginario de brócolis.

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Este es el viaje de Gulliver pero no Liliput sino al mundo gastronómico. En un ejercicio de fantasía no sería impresionante un mundo en el que todo lo que nos rodeara fuese comestible.Quién no ha soñado con sumergirse en una mousse de chocolate, con cavar una cueva en un queso o una fruta, o con esquiar sobre chantilly…”. Un mundo onírico en el que los alimentos no existirían pues el propio mundo seria nuestro alimento.

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Disfrutemos pues de este mundo que Minimiam nos ofrece, deleitémonos y soñemos, a través de esta muestra de cincuentiseis de sus fotografías podremos sumergirnos en el "gastromundo" que a muchos nos gustaría conocer de una forma real. Disfrutad pues, gracias a la labor de estos dos magníficos fotógrafos.

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PLANETA HAMBRIENTRO. LO QUE COME EL MUNDO.EUROPA.

“Nada puede causar mayor placer a los ricos de hoy, que comer como los pobres de antaño” (Michel Charasse-exministro de Francia)
A través de las imágenes del fotógrafo americano Peter Menzel, tenemos la oportunidad de ser testigos de las desigualdades alimenticias que hay en el mundo, en el que sectores de población sobrealimentada conviven con otros sumidos en la desnutrición. El fotógrafo junto a la escritora Faith D'Aluisio, viajaron a lo largo de veinticuatro países de todo el planeta para describirnos los hábitos que en cada uno de ellos existen a la hora de comer. Pudieron ser testigos de los cambios que se han experimentado en la dieta del mundo entero, en las últimas dos décadas, como consecuencia del fenómeno de la globalización. No solo tomaron testimonio grafico de las familias sino que visitaron supermercados, puestos de comida ambulante y todas aquellas cosas que nos ayudaran a entender la cultura y el estado de la gastronomía de cada país.
EUROPA

ALEMANIA-FAMILIA MELANDER-Barteheide

Las mañanas de fin de semana comienzan con un desayuno de bollos de panadería local. Normalmente cocina la madre, su horario laboral contribuye a que padre e hijos se preparen su propia comida. Las compras las realizan en supermercados, pero sin renunciar a la costumbre alemana de visitar periódicamente los mercadillos que son frecuentes en pueblos y ciudades, aun en los días de invierno más crudo, cuando el vino caliente Gluwein mantiene a los compradores calientes. Los vendedores ambulantes viajan de ciudad en ciudad ofreciendo productos locales, condimentos, quesos, carnes y pescados.


BOSNIA-FAMILIA DUDO-Sarajevo

Durante los peores días de la guerra, al comienzo de la década de los noventa, la familia Dudo logro evitar las colas de racionamiento de agua, blanco favorito de los francotiradores, obteniendo agua de un pozo que habían perforado antes de la contienda, compartiéndolo con algunos vecinos. Pasada la guerra la vida es mucho más fácil pero aun luchan por recuperar la seguridad económica anterior al conflicto. Ella trabaja en una organización humanitaria de ayuda a los musulmanes, y él es taxista. Es costumbre que la familia se reúna a la hora del almuerzo, la comida más importante del día.


FRANCIA-FAMILIA LE MOINE-Montruil


Durante la semana, los padres, él técnico en una empresa americana de informática, ella, empleada en una biblioteca pública, comen en sus respectivos trabajos mientras tanto sus dos hijas subsisten a base de yogures, comida china y comida industrial tipo Mcdonald. Sin embargo los fines de semana, procuran cocinar según la tradición francesa: gratinados, carnes con presentaciones complejas, ensaladas y quesos, postres muy elaborados, todo ello acompañado de vino francés. Por sus actividades, cada vez acuden menos a clásicos de distribución, generalmente compran en los supermercados Auchan.


ITALIA-FAMILIA MANZO-Sicilia.



El padre es vendedor en una pescadería en las proximidades de su casa. Se levanta antes del amanecer y acarrea con un cubo de hielo para extenderlo a lo largo del mostrador a manera de cama sobre la cual expondrá el pescado para vender. Su esposa también madruga, para atender a sus hijos mayores, que se van muy temprano para el colegio. En su camino hacia el colegio hacen una pequeña parada en la pescadería donde trabaja el padre para pedirle dinero que gastaran en caramelos y zumos industriales.

POLONIA-FAMILIA SOBCZYNSCY-Konstancin-Jezioma


La familia Sobczynscy está cumpliendo el sueño de construirse una casa en las afueras de Varsovia, después de compartir apartamento con los padres de ella tras quince años de matrimonio. Aunque sea costumbre polaca convivir varias generaciones bajo un mismo techo ellos desean disponer ya de su propio espacio. Recientemente han abierto un restaurante de sushi, él ejerce de chef, ya que aprendió con un maestro japonés en Varsovia. Para comer en familia siguen las costumbres polacas aunque las nuevas generaciones sienten una fuerte atracción por la comida basura.


REINO UNIDO-FAMILIA BAINTON-Collingbourne Ducis.


El entorno de la familia Bainton está formado por una típica postal inglesa, un paisaje muy verde al oeste del país, fértiles campos de cultivo salpicados de pequeñas casas rurales. Él es soldador, pero avezado en el arte culinario, ella es profesora de niños con necesidades especiales, y quien normalmente se ocupa de cocinar, aunque durante la mayor parte de la semana se conforme con comida rápida congelada. Sin embargo durante los fines de semana disfrutan del típico desayuno inglés consistente en salchichas con huevos, tomates estofados y judías pintas sobre tostadas. Sus compras las suelen realizar en los almacenes Waitrose.

EL GARUM.

“Ningún licor ni perfume tiene mayor precio y da tanta fama a los lugares donde se fabrica”. (Plinio el Viejo).
Durante siglos en toda la zona que rodea al Estrecho de Gibraltar, en la que podemos incluir la franja costera malagueña, se llevó a cabo una amplia actividad destinada a producir un producto muy apreciado, que nos permitió desarrollar un tráfico comercial de mercancías con sociedades que se encontraban alejadas de nuestro entorno más cercano. Esta circunstancia junto con otras permitió que las poblaciones de estos lugares donde hoy nos encontramos gozaran de un desarrollo urbanístico y social, así como de una riqueza superior a la media de la época.
Este producto era denominado por los romanos como garum, que tomaron su nombre del griego garos, nombre del pescado con el que comenzó a elaborarse. Tanto griegos como fenicios ya lo utilizaban con anterioridad a los romanos y venían produciendo elaborados ligados a la industria de la salazón del pescado. Probablemente el garum empezó siendo un subproducto de esta industria pesquera, porque para hacerlo se valían de las vísceras y despojos. Sin embargo la demanda terminó siendo tan grande que la salazón acabó siendo la actividad secundaria en numerosas explotaciones hispanas. Por otra parte, el garum, se podía elaborar de una forma continuada, mientras que la salazón solo se podía producir en los periodos coincidentes con los procesos migratorios de determinadas especies a través del estrecho. Su mayor auge se corresponde con la creación del imperio romano en época republicana, con el lujo que se introduce en las grandes familias del momento, con la introducción de muchos productos nuevos en los circuitos comerciales, y con el incremento de nuevas ciudades, que constituyeron los principales mercados para este producto.
¿Pero en concreto que era el garum? Pues era una salsa de pescado que consistía en mezclar en determinadas cantidades sal y productos pesqueros seleccionados por sus propiedades. A esta mezcla inicial podían añadirse especias y hierbas aromáticas, así como otros componentes, que permitían conseguir una extensa gama de variedades del producto. En el proceso era fundamental la maceración natural, a ser posible a pleno sol, y el productor debía facilitar la autodisolución agitando el preparado con asiduidad. Los pasos finales de filtrado y tamizado proporcionaban salsas de primera, segunda o tercera calidad. Son pocas las informaciones que sobre este proceso han llegado hasta nuestros días, siendo las que tenemos bastante generales y no facilitan todos los detalles que nos gustarían. Basándonos en textos de autores clásicos podemos determinar a groso modo cual eran los componentes que intervenían en esta salsa y los pasos a seguir para su elaboración y de igual modo establecer el uso que hacían de ella.
A través de la novela del Satiricón del escritor y político romano Petronio, conocido como “arbitro de la elegancia” por su tendencia desmedida al lujo y la elegancia, nos ha llegado la fórmula de preparación del garum descrita por el autor africano Gargilio Marcial: “ En una vasija de aproximadamente treinta litros de capacidad se coloca en el fondo una capa de hierbas aromáticas: anís, eneldo, cilantro, apio, ajedrea, caramillo, hierbabuena, sisimbrio, poleo, serpol, orégano, betónica, adormidera, hinojo, ruda, menta, albahaca, tomillo, etc., sobre ella peces enteros si son pequeños y troceados si son grandes, como: salmonetes, anguilas, sardas, sardinas, jureles, y la morralla que suele venir en las artes de pesca, finalmente una capa espesa de sal, y así alternativamente. Se tapa y se deja reposar siete días y durante veinte más se remueve todo dos o tres veces al día”.
Dependiendo del filtrado y tamizado que sufría esta masa fermentada podíamos obtener diferentes tipos de garum. El garum propiamente dicho que era el líquido proveniente de los intestinos y otros desechos del pescado, macerados en sal hasta su transformación en sal pútrida. “Muria”, que era una salmuera aromatizada y empleada como conservante de otros alimentos como legumbres, frutas, olivas, también con este nombre era conocido un garum de inferior rango derivado de atún de inferior calidad. “Hallec”, consistente en una salsa preparada con los desechos del filtrado de garum, o también un garum procedente de lubina. “Liquamen”, salsa derivada de la maceración de pequeños peces completos hasta convertirse en liquido. Mezclado con diferentes agregados, con vino “oenogarum”, con aceite “oleogarum”, con agua “hidrogarum”, con vinagre “oxygarum”. El garum “castimoniarum”, especial para los judíos, elaborado con peces con escamas como prescribe su religión.
Diferentes tipos de anforas utilizadas para el transporte del garum.

Vemos pues que el garum no es ni una receta, ni un plato, sino un ingrediente confeccionado industrialmente, que se utilizó para aderezar y elaborar múltiples platos. Tenemos pues que suponer que su uso en las cocinas romanas, era el de dar a las comidas elaboradas un gusto a mar, en su más amplio sentido, sabroso, salado, con sabor a pescado y a marisco.
Lamentablemente no hemos podido recuperar un producto de tanta significación histórica y cultural para nuestro pueblo, tal vez sea porque en los diferentes intentos llevados a cabo se ha ignorado el cometido que en ello debiesen jugar tanto historiadores, arqueólogos o filólogos. Esperemos que algún día dicha iniciativa pueda llevarse a cabo y disfrutemos de la salsa por excelencia de nuestros antepasados.


Prueba de la importancia que tuvieron las factorias de la salazón de pescado y la producción de garum en el entorno del Estrecho de Gibraltar son las ruinas de la ciudad romana de Baelo Claudia ubicadas en la costa gaditana que dan fé que dicha actividad influyó de una manera fundamental tanto en el desarrollo urbanistico como social de las comunidades aquí asentadas.

GEORGE AUGUSTE ESCOFFIER.

«La sencillez debe ser la característica de la presentación».
( George Auguste Escoffier ).

El 28 de octubre de 1846, en un pequeño pueblo cerca de Niza, llamado Villeneuve Loubet, vino al mundo George Auguste Escoffier. Educado en un ambiente familiar humilde, Auguste era conocido como un hombre de buen humor, fuerte y afable.
Cuando tenía doce años fue a la escuela municipal. El interés que mostró por la pintura le dio la oportunidad de comprender la belleza de su alrededor y presagiaba la tendencia hacia facetas artísticas. Auguste adoraba y admiraba a su abuela, quien fue una de las personas que más influenciaron en su futuro. Probablemente fue durante el juego en la cocina de la abuela que brotó el deseo de dedicar su vida a la creación de delicatesen artísticas.

Villeneuve Loubet lugar de nacimiento de George Auguste Escoffier.

A los trece años, Auguste fue mandado a Niza, donde su tío había fundado “Le Restaurant Francais”, un lugar que perduró hasta 1910. La vida en la cocina era muy dura en esa primera etapa y el tío de Escoffier no le otorgó ningún tratamiento especial. Aparte de cooperar en la cocina, Auguste tuvo que ayudar en la casa, eligiendo y comprando las provisiones y coordinando el servicio.
Cuando Escoffier tuvo diecinueve años, el propietario de “Le Petit Moulin Rouge”, el restaurante de moda de París, lo conoció durante una visita a Niza y le ofreció incorporarse a su equipo. Allí permaneció el joven Escoffier hasta que fue reclamado para la guerra entre Francia y Prusia, donde ejerció como jefe de cocina.
Fueron esos días de guerra los que obligaron a Escoffier a investigar muy seriamente sobre la necesidad de preparar comida preenvasada. Era el primer cocinero en estudiar en profundidad la técnica de envasar carne, vegetales y salsas. Después de la guerra, regresó a “Le Petit Moulin Rouge” donde conservó su cargo hasta 1870. Continuó con importantes trabajos desde el “Palais Royal” hasta “La Maison Maire”, ambos en París y en 1880, contrajo matrimonio con Delphine Daffis, la hija de un editor de quien tuvo dos hijos y una hija. A ella le debemos la inclinación literaria de Escoffier, ya que él le escribía poesía, ella contribuyó en la primera publicación de él, “Le Traité sur L'art de Travailler les Fleurs en Cire “(Tratado sobre el Arte de Trabajar las Flores en Cera) en 1886, a pesar de las veces que tuvieron que vivir separados en la distancia, ellos mantuvieron un profundo amor el uno al otro hasta su verdadero fin, más de medio siglo después.


George Auguste Escoffier.


Desde 1886 hasta 1934, Escoffier escribió y publicó una media docena de libros cuya temática era la cocina. No cabe duda que este trabajo escrito refleja la una identidad vanguardista de una persona adelantada a su propio tiempo.
En 1884 paso a ser el director de cocina del Grand Hotel en Monte Carlo y durante los futuros seis años repartió su tiempo entre el Grand Hotel en invierno y el Hotel Nacional en Lucerna, Suiza, durante el verano. Fue allí donde Escoffier se relacionó con César Ritz quién era natural de un pequeño pueblo en los Alpes suizos. Ritz había iniciado su carrera como ayudante en un hotel y muy rápidamente subió la escalera hacía el Hotel Management. La complicidad y trabajo en equipo entre Ritz y Escoffier traería como consecuencia los cambios más significativos en el desarrollo moderno de la industria hotelera.
En 1890, Ritz y Escoffier fueron reclamados por el Hotel Savoy en Londres como gerente general y gerente de restaurante respectivamente. El éxito fue más allá de lo que podía esperarse. De esta simbiosis entre ambos personajes surgieron hoteles en todas partes del mundo, incluyendo el Savoy y Carlton en Londres, los hoteles Ritz en París, Londres, New York, Montreal, Philadelphia y muchos otros. Inmediatamente los nombres Ritz y Carlton se convirtieron en sinónimos de calidad y altos niveles de lujo.


Cesar Ritz


Escoffier frecuentemente confeccionaba los menús él mismo cuando conocía a los clientes, si no conocía a alguno, le pedía información al Mesonero Jefe sobre sus nacionalidades, gustos y sobre cuántos comensales había a la mesa y sus preferencias, está información le permitía adaptar los menús a las exigencias de sus invitados
Cada noche, Escoffier pensaba en nuevos menús que fueran encontrados apetitosos por los gourmets que iban al Savoy atraídos por su presencia en las cocinas. Escoffier inventó numerosos platos en honor a sus invitados más notables, la más famosa es el Melocotón Melba, en honor a la cantante australiana Nellie Melba, que durante 1892 y 1893 vivió en el Hotel Savoy, ella intervino en la ópera Lohengrin en el Convent Garden Opera House y Escoffier, quien era un apasionado del teatro, fue uno de sus más apasionados oyentes.
La escena del cisne majestuoso le dio la idea para prepararle una sorpresa a la cantante. En una cena ofrecida por el Duque de Orléans en honor al éxito logrado por la cantante, aprovechó la oportunidad para llevar a cabo el homenaje a Madame Melba: Sostenido entre las alas de un bello cisne tallado en hielo había melocotones reposando sobre una cama de helado de vainilla y cubierto por una capa de azúcar nevada, había nacido el melocotón melba.
Fue el día de la apertura del Hotel Carlton de Londres que Escoffier decidió incluirlo por primera vez en un menú, a su vez quiso elegir un sabor con el cual darle un toque de elegancia al postre, de todas las gamas de sabores de fruta, escogió la frambuesa. Así el melocotón melba entró en la gastronomía.
Otras recetas que existen son el Chaud-Froid Jeanette, en memoria al Jeanette, un buque explorador atrapado en 1881 en el hielo polar ártico, toda la tripulación murió excepto dos marineros, quienes después de irrepetibles esfuerzos lograron alcanzar la costa de Siberia, Cuisses de Nymphe Aurore un plato de ancas de rana para el Príncipe de Gales, Tournedos Rossini, en honor al gran compositor italiano Gioacchino Rossini y la Ensalada Réjane y Mignonettes Raquel de Codorniz, en honor a dos grandes actrices. Evidentemente no se hace mención a todas las recetas que lo hicieron convertirse en el "Emperador de los Chef y el Chef de los Emperadores".


Comedor del hotel Savoy en Londres donde trabajo Escoffier.

César Ritz y Auguste Escoffier, cada uno en su ámbito, crearon y organizaron equipos de trabajadores de primera nivel, que se difundieron por todas partes del mundo, haciendo prestigiosa la cultura hotelera francesa. Escoffier poseyó poderes muy amplios y su comparecencia en las cocinas fue solicitada varias veces por día. Las expectativas de su clientela exigente hicieron que Escoffier concibiera todo un concepto de comida, tiempos de preparación, consideración de tiempos de comer y digestión, etc.
En 1898, Escoffier y Ritz abrieron el Hotel Ritz en París, que fue el más avanzado e innovador de su tiempo. Tenía luces eléctricas y baños privados en cada habitación. La cava de vinos poseía cuatro mil botellas de vinos selectos y otra cava de reserva, a pocas calles del hotel, albergó a otras ciento ochenta mil botellas.
En 1899, se abrió el Carlton Hotel en el corazón de Londres. Las cocinas, administradas por Escoffier, y con un equipo de sesenta cocineros, eran organizadas para servir menús a la carta, una práctica introducida por primera vez en el Carlton. El equipo Escoffier-Ritz se separó en 1901 cuando Ritz tuvo un ataque de nervios que lo llevó a la muerte en 1918. Escoffier permaneció en el Carlton hasta 1919.
En 1902 se publicó el primer libro Guía Culinaria, una obra increíble de unas cinco mil recetas y guarniciones. En 1904, la línea de barcos Hamburg-America Line, decidió introducir un servicio a la carta en sus buques. Escoffier fue requerido para planificar las cocinas y los restaurantes que fueron llamados The Ritz Carlton Restaurants.
A bordo del barco “Emperador”, poco antes del comienzo de la Primera Guerra Mundial, se cuenta que el mismo emperador Guillermo II fue tan seducido con el trabajo de Escoffier que se dirigió a él y le dijo: “¡Yo soy el emperador de Alemania, pero usted es el emperador de los chefs!”.
A la edad de setenta y tres años, Escoffier decidió retirarse a Monte Carlo y en 1920, el comandante de la Legión de Honor y director de Educación Técnica otorgó a Escoffier la Orden de “Oficial de la Legión de Honor” y en ese momento se convirtió en el primer chef en ser honrado.
Auguste Escoffier murió el 12 de febrero de 1935 a la edad de ochenta y nueve años en Monte Carlo y su nombre sigue siendo sinónimo de la cocina moderna hasta el presente.


Hotel Ritz de Paris fundado por Escoffier y Ritz.

La cocina moderna le debe mucho a Escoffier quien tecnificó los trabajos en la cocina moderna. El trabajo en la cocina debía de ser organizado para que la calidad de la comida no fuese deslucida por la velocidad con que la comida tenía que ser servida para un número de clientes. Las consideraciones higiénicas tenían que ser tenidas en cuenta y más aún en países donde el suministro de provisiones era muy complicado como lo era Francia en aquellos años, Escoffier puso en práctica un sistema de despensa con el cual compatibilizó una buena calidad con precios económicos. Otro avance fue el cambio notable que estableció en la presentación de los platos y sobre todo en la elección de la porcelana. Su principal atención tenía que ver con la comodidad del cliente. Así, él escogió porcelana fina, plata, lino y cristalería los cuales mejoraban extraordinariamente las comidas y el vino.
Al comienzo de la carrera de Escoffier, el cocinar no era tenido en alta consideración, esto era debido especialmente a la lentitud con la cual se subían posiciones y también a las duras condiciones de trabajo. Cocinar llevaba gran parte del tiempo alrededor de una estufa con un calor angustioso y en medio de muchos olores, los cuales al concentrarse, eran en la mayoría de los casos insoportables. En la cocina se trabajaba sin un momento de respiro. Por estas razones, en las cocinas de la mitad del siglo XIX, era inevitablemente corriente la ingesta de bebidas alcohólicas en la cocina. Escoffier estudió los riesgos de tales comportamientos.
La cocina, el ambiente en la cocina y el aspecto de los cocineros, degradado por años de trabajo en esas condiciones y por su intemperancia, daban bastante que pensar sobre sus platos. Escoffier, por su pequeña estatura, estuvo sentenciado a sufrir más que los otros por el calor de las estufas, sin embargo, Escoffier nunca se permitió beber o fumar, él hizo de esto un punto de honor para preservar perfecto su gusto. Después, cuando llego a ser un Chef, requirió a un célebre doctor para inventar una bebida agradable y saludable que consiguiera aliviar la incomodidad de cocinar en tales circunstancias. Así que en todas las cocinas de hoteles que él proyectó, había un gran envase que contenía una bebida no alcohólica de cebada. Esto facultó a Escoffier el prohibir la bebida de alcohol en la cocina. La bebida incitaba también a las vulgaridades, siempre había gritos y blasfemias, y los jóvenes aprendices siempre eran tratados inhumanamente. Escoffier luchó principalmente contra los insultos profesionales y el lenguaje vulgar. Maldiciones, juramentos y groserías, consecuencia del alcoholismo no fueron permitidas jamás.
Escoffier también se preocupaba sobre la limpieza de sus empleados en las horas de trabajo, y también los alentaba a vestirse y comportarse mejor cuando estaban fuera de su trabajo. También tenia interés en el estatus educativo de sus trabajadores, y les recomendaba adquirir la cultura necesaria para su entrenamiento profesional, el cual comenzaba a muy temprana edad y así estar preparados cuando les tocara su turno.
La brigada de cocina (también conocidos como Chef de parties) fue un método desarrollado e implantado por Escoffier, durante siglos las cocinas habían estado separadas en secciones, pero fue él quien diseño y organizó un sistema para asegurar que no se hiciera un doble trabajo y las cosas estuvieran correctamente organizadas. Las cocinas de Escoffier eran proyectadas para que se trabajara rápida y organizadamente, cabe subrayar que él fue quien introdujo la sartén de freír en la cotidianidad inglesa.

Melocotón melba.

Escoffier también fue responsable en la simplificación del menú en vez del extenso arreglo de platos servidos todos al mismo tiempo. Los escritos culinarios de Escoffier son trabajos de autoridad. Los más conocidos son Le Guide culinaire (1903) y Le Livre des menus (1912), ambos escritos en colaboración con Philéas Gilbert y Émile Fétu, y Ma cuisine (1934). Otros trabajos incluyen Le Riz (1927), La Morue (1929), el magazine Le Carnet d'Epicure (1911) y Les Fleurs en cire (1910, esta era una nueva edición de Le Traité sus l'art de travailler les fleurs en cire, 1886).
Se retiró de la cocina definitivamente en 1921, tenía entonces setenta y cinco años y había ejercido su arte por sesenta y dos años. En toda la historia de la cocina, no hay otro modelo de tan larga carrera profesional. Murió el 12 de Febrero de 1935 a los ochenta y nueve años de edad, en su casa La Villa Fernand, 8 bis Avenue de la Costa en Montecarlo, pocos días después de su esposa. Fue enterrado en el panteón familiar en Villeneuve-Loubet.
Uno de sus antiguos alumnos, Joseph Donon, apuntó la idea de convertir la casa natal de Escoffier en un museo de las artes culinarias, esta idea fue llevada a cabo y el Museo de Arte Culinarias Auguste Escoffier de inaguró al público el 2 de Mayo de 1966.

EL SABOR DE LA SANDIA.

Cuando bebas agua, acuérdate de la fuente. (Proverbio Chino ).

No resulta fácil describir de forma apropiada esta película, que aunque algunos la clasifican dentro del genero erótico podemos pensar que puede ser un mero artificio y que detrás de un argumento aparentemente superfluo se escondan reflexiones algo más profundas. Somos espectadores de una serie de episodios en los que ciertamente y utilizando como recurso números musicales extraordinariamente llamativos y con escenas que lindan con la pornografía, somos testigos de las emociones y anhelos de los protagonistas.

La película relata, la relación entre Shiang-chyi una mujer solitaria a la que un día se le atora una maleta, y Hsiao-Kang, vecino suyo que se gana la vida como actor porno en películas de bajo presupuesto. Empiezan a verse periódicamente, y él intenta abrirle la maleta a ella, pero sin desvelar su ocupación. Los motivos recurrentes de la película son el agua, pues la trama se desarrolla en un Taiwán que atraviesa por una prolongada sequía, y las sandías, con las que la gente se refresca y divierte por igual. Como verán, refleja minimalismo por todas partes. Parece ser que una de los grandes descubrimientos de la película, es el retrato inteligente e insensible del mundo del porno barato, a la vez que una visión sociológica que queda camuflada tras el telón de la polémica explicitud.
El simbolismo es el cien por cien de la película, llena de planos largos y escasísimos diálogos. Todo sucede en una ciudad marcada por la falta de agua en un verano con un sol radiante donde lograr agua es algo ya casi absurdo así que hay que agudizar el ingenio. El hecho de la búsqueda del agua también es un símbolo entre otras cosas del espíritu de supervivencia humano, el agua ha estado y estará siempre asociada con la vida, porque somos un gran porcentaje de agua y porque puedes sobrevivir sin comer mucho tiempo pero no sin liquido y menos con altas temperaturas.
La sandia es durante toda la película otro símbolo, la clave la da un anuncio televisivo donde relaciona la falta de agua con la sandia y uso para la supervivencia, también relaciona la sandia con el amor, los amantes y los enamorados.
Susceptible de ser amada u odiada, les garantizo que a nadie dejará indiferente esta historia.


Fragmento de la película Taiwanesa El Sabor de la sa...
Fragmento de la película Taiwanesa El Sabor de la sandía, dirijida por Tsai Ming Liang.2005.


Diferentes escenas de la pelicula.